La primer vez que llegué a OAXACA lo hice en tren, fue un viaje que organizamos un gran amigo (CHIQUILÍN) y yo hace veintidós años. El trayecto era fascinante, catorce horas sin saber dónde exactamente estábamos. Desde esa vez no he dejado de tener ganas de volver y hacerlo. He tenido el privilegio de visitar el estado diferentes veces y en diferentes circunstancias; sin dejar de sorprenderme cuánto me gusta estar aquí, llevándome siempre un eco que me dura semanas en que, mágicamente, saco los recuerdos de la maleta y vuelvo a la ciudad.
Esta vez pude hacer una historia nueva de la mano de quien me enamora cada día... Aquí les dejamos nuestros rincones favoritos...
martes, 23 de febrero de 2016
lunes, 23 de noviembre de 2015
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